lunes, 18 de abril de 2016

LOS MISTERIOS DEL REY SUMERIO GILGAMESH


Las primeras tablillas de la Epopeya o Poema de Gilgamesh fueron localizadas en la biblioteca del rey asirio Assurbanipal. Se estima que las narraciones sobre Gilgamesh circularon por vía oral durante un tiempo, lo que dio lugar a la existencia de cinco poemas originales sumerios de los cuales dos no tuvieron repercusión alguna en la temática argumental del definitivo poema.
Siglos después (XVI y XII a.C) se darían los retoques casi definitivos recogidos en la versión del poeta y escriba Sin-leqi-uninni, quien como veremos, fue el que añadió al poema la narración del Diluvio universal. Finalmente los escribas asirios del tiempo del rey Assurbanipal, (S. VII a.C) fijarían el texto oficial.


ZIUSUDRA: EL NOÉ BIBLICO Y LA HOMOSEXUALIDAD DE GILGAMESH


Como os comentaba anteriormente el Poema fue enriquecido por parte del escriba Sin-leqe-unini  al adaptar e incorporar la narración de otro poema sumerio: el de Atram-khasis, donde  el héroe Ziusudra o Utanapishtim protagoniza el nudo narrativo del Diluvio universal que arrasaba con ciudades y personas. Siglos después la Biblia también añadiría este relato de la mano de Noé.

En la Epopeya nos narra la historia del rey Gilgamesh en busca de la planta de la inmortalidad tras la muerte de su amigo inseparable Enkidu. Numerosos autores como F.L Peinado o Marcos Such Gutiérrez  han interpretado como indicios de homosexualidad su  inquebrantable amistad y  el rechazo amoroso por parte de Gilgamesh a la seductora diosa Inanna.

Enkidu y Gilgamesh.


La proposición de matrimonio que le hace Inanna a Gilgamesh en la Epopeya nos recuerda a la tradición sumeria por la cual uno se convertía en “En”(o sea, cabeza de un gobierno absoluto) casándose  con la diosa Inanna simbólicamente, a través de una representante de la diosa a nivel terrenal.
¿Qué era un “En” exactamente? El “En” es una forma de gobierno cuyo cabecilla (al que también se le denominaba “En”) adquiría todos los poderes-tanto el religioso, como el político y económico- a través de su matrimonio con una representante terrenal de la diosa Inanna. La oferta siempre la realizaba ella. (Este modelo de gobierno está documentado  a finales del 4º milenio a.C en la ciudad de Uruk, donde reinaría Giglamesh). Por lo tanto, este modelo de gobierno no era hereditario a diferencia de otros como el Ensi o Lugal.

 Un monarca utilizaba el término de “Lugal” cuando quería hacer hincapié en que él era  el que dirigía a su pueblo, compuesto por varias ciudades-estado y el término de “Ensi” (o "Patesi")lo usaba cuando quería realzar que había sido elegido por el monarca  para gobernar  una única ciudad-estado.

En el  famoso vaso de Inanna datado del 3.100 a.C del museo de Bagdad se narran las ofrendas que hace el "En" a la diosa Inanna delante de la puerta de su templo.

En la denominada "Estela de los buitres" del año 2.400 a.C expuesto en el museo del Louvre, aparece el rey Eanatum conmemorando su victoria sobre la ciudad vecina de Umma. En ella aparece Eanatum en dos paneles, en la parte superior encabeza una falange de soldados con escudos que van a pie, y en la parte inferior lo tenemos sobre un carro empuñando una lanza. Este monarca utilizó los términos "Ensi" como rey de Lagash y "Lugal" al ir conquistando las ciudades-estado de Sumeria. En esta estela está representado como "Lugal" encabezando a su pueblo.


EL SIMBOLISMO QUE GUARDA EL POEMA


Poco a poco miembros de una población semítica se fueron asentando junto con los sumerios en Mesopotamia. Estos son los acadios,  provenientes de la Península Arábiga y de origen nómada. Estos toscos acadios  primigenios fueron representados en la Epopeya de Gilgamesh en el personaje de Enkidu. En las primeras tablillas de la epopeya Enkidu aparece como un ser primitivo, incivilizado, y errante que vive con y como los demás animales salvajes del bosque. Sin embargo, poco a poco se va alejando de ese modus vivendi para adoptar una vida en la ciudad de Uruk. De forma que el poema parece evocar a los nómadas acadios en  Enkidu, quien finalmente es educado por una prostituta de Uruk y Gilgamesh, indicando así como los sumerios enseñaron a los acadios lo que constituye la vida civilizada.

Otra característica que se vislumbra de la sociedad sumeria en la Epopeya reside en el miedo que esta civilización tenia a los dioses. En Sumeria lo divino provocaba terror. Los dioses eran autoridades soberanas de carácter distante y altanero, nunca eran considerados como amigos ni desarrollaban sentimientos tiernos hacia los humanos. Se les veneraba por miedo a lo que les pudieran ocasionar.  Por este motivo encontramos en la Epopeya al héroe Giglamesh despertandose atemorizado por una pesadilla , lo que le lleva a preguntar a su compañero Enkidu, quien permanecía despierto: “¿No ha pasado un dios cerca de mí? ¿Por qué, entonces, soy presa del pánico?”. Como bien dice Bottéro, la palabra “dios”, que el héroe menciona, parece evocar un sentimiento que produce un “fantasma” hoy en día. En este episodio del “Bosque de los Cedros” en el que los dos amigos dan muerte al gigante y terrible Humbaba, (el vigilante del bosque), algunos expertos han interpretado una representación del enfrentamiento que entre agricultores y pastores, y otros entre lo bárbaro y lo civilizado.


Con el Poema de Gilgamesh, como señaló  B. Landsberger: “Los mesopotámicos crearon mucho antes que los griegos, con su epopeya nacional la Ilíada, una composición poética como ningún otro pueblo antiguo”.


GILGAMESH EN OTROS TEXTOS


El personaje de Giglamesh no solo aparece en la Epopeya, también está citado en otros documentos o incluso es protagonista de ellos. Este es el caso de la famosa Carta de Gilgamesh encontrada en Sultantepe (Turquía) y en la que el rey de Uruk solicita a otro monarca desconocido  enormes riquezas como dones funerarios por la muerte de Enkidu. También sale mencionado en la Lista divina de Fara; el documento denominado como la batalla de los héroes de antaño; e incluso se le cita en textos neoasirios, en el que en uno de ellos es nombrado como Juez del Más allá.

¿EXISTIÓ REALMENTE GILGAMESH?


La historicidad de Gilgamesh es una cuestión muy debatida. Es evidente que la Epopeya o Poema de Gilgamesh  perfila al rey como un héroe mítico dotándole de una altura superior a los 5 metros (el doble que Goliath), o afirmando que es hijo de la diosa Ninsun y de un sacerdote.

Sin embargo, su nombre aparece en la Lista real sumeria, documento donde aparecen escritos la sucesión de monarcas sumerios desde los primeros tiempos hasta aproximadamente las conquistas de Hammurabi. Esta lista es un documento imprescindible para el estudio de las primeras ciudades-estado sumerias. En ella se indica que Gilgamesh fue el quinto rey de la ciudad de Uruk en el 2650 a.C.

Lista real sumeria.


Curiosamente otros reyes coetáneos suyos también habían sido considerados míticos, como es el caso de Mebaragessi, el rey de Kish adversario de Gilgamesh y citado en la Epopeya. No obstante, los hallazgos arqueológicos confirmaron su existencia.
Algunos ante esta disyuntiva defienden que Gilgamesh y su verdad ha sufrido un proceso deformador a través del tiempo por la acumulación de leyendas… Otros niegan su existencia. Y otro tercer sector sostiene la plena historicidad  de este rey sin edulcorantes.

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