martes, 26 de enero de 2016

LA MUJER QUE SE CORONÓ COMO FARAONA DE EGIPTO Y EL INTENTO DE SU HIJASTRO POR BORRARLA DE LA HISTORIA


“Aquellos que vean mis monumentos en los años futuros y hablen de lo que he hecho no digan que esto no existió o que fue presunción, sino que digan cuan propio de ella fue todo.”
La reina Hatshepsut hizo tallar este grabado como si hubiese podido predecir el futuro…

Hatshepsut fue una reina- faraón que gobernó Egipto durante la XVIII dinastía (1490–1468 a. C).
 Fue la única de sus 4 hermanos que sobrevivió a sus padres, el faraón Tutmosis I y la reina  Ahmose.
Los hijos varones de la principal esposa del faraón habían muerto todos, sin embargo, los faraones podían tener esposas menores y concubinas con las que tener hijos para continuar la dinastía en el caso de que la primera esposa no los tuviera. Así que el difunto faraón había tenido otro hijo con una esposa menor y este fue quien heredó el trono como Tutmosis II.

A este faraón lo casaron con su hermanastra Hatshepsut, la hija que tuvo con la principal esposa, y por la cual sí corría sangre real pura. Tutmosis II se caracterizó por ser un hombre enfermizo y frágil cuyo gobierno pasó sin pena ni gloria. Tutmosis II murió joven y dejando a Egipto en la misma situación dinástica que su padre:Teniendo una hija con la reina- Hatshepsut- y un hijo con una esposa menor. Sin embargo, algo era diferente… Sus hijos eran muy pequeños todavía para que gobernasen.

La tradición dictaba que el heredero de ese trono sería nuevamente el hijo, Tutmosis III.  Pero mientras  este fuera joven y se le instruyese, Hatshepsut, la mujer del faraón difunto, gobernaría en su lugar como regente hasta que el pequeño creciese.

Hatshepsut, la silenciosa esposa de  fallecido Tutmosis II por fin pudo despertar y liberar toda la potencialidad y energía heredadas de su padre. Emprendió un ambicioso programa de construcción, dirigió diversas campañas militares, más adelante también financiaría expediciones lejanas, y se ganó al clero … Y al pueblo.

Deir el- Bahari, el templo de Hatshepsut.

Pero, ¿Podía una mujer convertirse en faraona de Egipto? 


El pequeño Tutmosis III iba haciéndose mayor y la tradición exigía que Egipto  tuviera un faraón. El poder de Hatshepsut estaba a punto de desvanecerse...
En el Antiguo Egipto no había ninguna palabra para designar a la reina o faraona, lo que realmente dicen los jeroglíficos es “esposa del gran rey”. El título de faraón únicamente recaía en el hombre.


Hatshepsut había gobernado sola durante 7 gloriosos años haciendo grandes cosas y ahora se le exigiría que abandonara el trono. Así que se dispuso a hacer algo de lo cual no había precedentes en la Historia de Egipto:

Tomó el título de faraón. Asumir el poder de todo Egipto requería que lo hiciera como rey(o sea, como varón) por lo que eliminó su feminidad, se vistió como un hombre y se colocó una barba falsa para tomar el poder de Egipto, el cual giraba entorno al poder masculino.
Se sometió al complejo ritual de coronación en el templo de Karnak, Tebas, donde le pusieron la corona y los atributos reales. Por fin Egipto tenía rey. Ahora Hatshepsut se hacía representar luciendo una barba falsa y con los atributos del faraón. Egipto lo permitió.

Hatshepsut representada como hombre.


Mientras tanto, su hijastro el heredero del trono, Tutmosis III, permaneció en el ejército hasta  la muerte de Hatshepsut. Hasta entonces no se convertiría en el faraón.
La reina- faraón murió de septicemia, por un absceso bucal que se le infectó. Además de esto, su momia también mostraba que sufría de artritis, posiblemente diabetes, y un tumor cancerígeno, pero lo q la mató fue una infección de las encías  con consecuencias fatales. Falleció al poco tiempo que su hija.

Tutmosis III subió al trono. Cuando llevaba 20 años gobernando efectuó cambio llamativo:
El nombre de Hatshepsut fue borrado de todos los monumentos y sustituido por el de otros faraones, sus logros  fueron olvidados, sus estatuas destruidas, su identidad eliminada y su momia desaparecida. La Historia iba a ser escrita de nuevo. Se decidió que en Egipto no podía haber gobernado una mujer, Hatshepsut no había existido. El nombre de Hatshepsut fue borrado por el mismo hombre que ella preparo para sucederla.

¿ Por qué después de 20 años intentó destruir su recuerdo? ¿Por qué después de tanto tiempo?

La larga espera para realizar esto no parece responder a una venganza. Es posible que en lo que Tutmosis III  pensará es en la noción del orden divino del Antiguo de Egipto donde la realeza no permitía que las mujeres fuesen faraonas. De esta manera se aseguraraba de que la sucesión se hacía por vía paterna, es decir, de padre a hijo, y jamás volviese a realizarse sobresaltos.
Además la momia de la reina-faraona no fue destruida, como posiblemente habría sucedido si actuase por venganza, sino que fue escondida en otro lugar.

La reina-faraona borrada por su hijastro Tutmosis

La Historia tiene su forma de hacer justicia y poco  a poco fueron encontrándose vestigios escondidos y evidencias arqueológicas que nos han contado quien era la faraona Hatshepsut, una mujer que desafió las convenciones para convertirse en faraón.

1 comentario:

  1. no desafió ninguna convención sino que transformó su género para continuar perpetuando la prevalencia de lo masculino sobre lo femenino. Desafiar las convenciones hubiese sido ser reina o faraona, y no cambiar de sexo para detentar el poder.

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