lunes, 9 de noviembre de 2015

LOS FARAONES NEGROS QUE GOBERNARON EGIPTO, LA POCO CONOCIDA HISTORIA DE SUDÁN


En el siglo VIII a.C los reyes del país de Kush, (actual Sudán), lograron destronar a los poderosos faraones de Egipto fundando la XXV Dinastía.
Pero, ¿Quiénes eran estos Kushitas de piel oscura que habían tomado el trono? Eran los pobladores de la región de Nubia -o también llamada Kush por los egipcios- que se situaba al sur de Egipto (Actualmente abarcaría, en gran parte, el país de Sudán).

Las denominaciones de los kushitas son múltiples:

-Los egipcios les llamaban nehesyw (negros)
-Los griegos y romanos les denominaban etíopes (rostro quemado). Nada que ver con el actual país de Etiopía.
- Y el historiador libio Eratóstenes recoge el nombre nubai (nubios).

Egipto siempre consideró imprescindible controlar el país de Kush (Nubia), no sólo para proveerse de materiales y minerales (como el oro), sino también para para proteger sus rutas comerciales, por lo que lo incorporó a la corona en el siglo XVI a. C, convirtiéndolo en un virreinato.
Nubia fue durante siglos explotada y dominada por los egipcios. Sin embargo, en el 1085 -750 a.C, la profunda alta Nubia recuperó su independencia y se convirtió en el reino de Kush o Cush, y en el siglo VIII a.C las tornas cambiaron tanto que durante 100 años aproximadamente los monarcas de la Alta Nubia dominarían a sus vecinos egipcios. Ambas tierras se relacionaron de distintos modos entre sí a lo largo de la era faraónica.

El faraón Taharqo

Es importante destacar que durante la Historia del antiguo Egipto el color de piel negro no importaba en la sociedad, y así fue hasta que los europeos llegaron a África e impusieron sus ideas raciales. No obstante, sí que existía cierta xenofobia ya que consideraban indignos a los pueblos que no estaban asentados en torno al Nilo y no profesaban su religión.

Escultura del faraón nubio Taharqo.
¿Quién fue el primer faraón negro?
Alrededor del año 730 a.C el rey nubio Piye ( o Pianjy) aprovechando las frágiles circunstancias que sufría Egipto producidas por una serie de luchas entre jefes locales que estaban desmembrando la civilización de las colosales pirámides, decidió invadir el país. Egipto sucumbió ante el poder y el ejército de Piye como si de un castillo de naipes se tratase, convirtiéndose así en el primer faraón negro de Egipto.


Los faraones nubios o kushitas que le sucedieron en esta XXV dinastía fueron Shabako, Shabitko, Taharqo y Tanutamani. Finalmente la ocupación asiria, en 661 a. C. terminó con el control de los reyes nubios sobre Egipto. Estos reyes etíopes que se convirtieron en los nuevos Faraones de Egipto fueron devotos de Amón, tomaron el culto de sus vecinos egipcios y respetaron escrupulosamente los hábitos e instituciones egipcias.

El faraón Taharqo llevó el reino a su apogeo. Incluso es mencionado en el bíblico libro de los Reyes como el defensor de Ezequiel de Judea contra el ataque del emperador asirio Senaquerib.
A pesar de proceder de un ambiente étnico diferente, los cinco faraones nubios no se consideraban invasores, sino unificadores de un gran Egipto: el Alto y el Bajo Egipto-> Egipto al norte y Kush al sur.
La Historia de Sudán ha sido eclipsada por la de Egipto, no obstante, Sudán está lleno de tesoros de incalculable valor artístico y cultural como es el caso de las ilustres e ignoradas pirámides negras de Meroe (en Nubia), legado de la XXV dinastía, que parecen querer rememorar el pasado faraónico negro.
Las Pirámides de Meroe, Sudán.

No hay comentarios:

Publicar un comentario