jueves, 5 de noviembre de 2015

EL ORIGEN DEL TERROR A LAS MOMIAS EN EL CINE Y LA LITERATURA: UN ARMA GUBERNAMENTAL


A lo largo de la Historia cada sociedad ha tratado a la muerte de una manera que desde luego, no pasaba desapercibida. Muchos pueblos la han atendido con temor, otros de una forma tabú, pero existe una sociedad que la concibió con suma reverencia.

La sociedad egipcia, a diferencia de la occidental, no temía esa cita ineludible con la muerte. Los egipcios trataban con reverencia el más allá, las momias no eran un modo de vencer a la muerte, sino una forma de aceptarla y prepararse para ella.
La cultura occidental, por motivos principalmente religiosos, recibía a la muerte con pavor. Además es una de las pocas que desde la antigüedad no posee ninguna evidencia de la práctica de la momificación. Por estos motivos la civilización occidental pudo tomar y tergiversar la figura de la momia a su antojo con gran facilidad.

De esta forma la momia se convirtió en un cadáver que regresaba físicamente del más allá para atormentar a los vivos, dispuesto a hacernos daño y a acabar con nosotros de un modo brutal.
La maldición de la momia de Tutankamón y las decenas de muertes que se le han relacionado desde su descubrimiento en 1922 hasta casi los años 80, (cuando el nuevo director del Departamento de Antigüedades egipcio, Gamal ed-Din Mehrez falleció repentinamente en la noche del día siguiente en que afirmó que no creía en la maldición), también contribuyeron a reafirmar esta visión.



Esa imagen distorsionada de la momia terrorífica ya la empezamos a encontrar en la literatura del siglo XX. Sin embargo, no fue hasta la aparición del cine cuando realmente su impacto caló en la sociedad atrayendo la atención del gran público. Por desgracia esta visión de la momia tan alejada de la realidad creada en Occidente se universalizó, llegando hasta Oriente.

También es importante destacar que este tipo de monstruos – momias terroríficas, demonios, seres mitológicos, el Yeti, Nessie, etc - han aparecido a lo largo de la Historia en momentos de gran penuria para los pueblos. La industria y los gobiernos han echado mano de estos seres generando un miedo que les acompañaba en esas etapas de decadencia. Es decir, que fueron creados por las clases dirigentes para afianzar su legitimidad.
La figura terrorífica de la momia, por ejemplo, fue intensificada en la década de los 30, cuando EEUU atravesaba graves problemas económicos. Todo esto generó la crítica del activista palestino Edward Said que desarrolló en su libro “Orientalism” (1978) en el que afirma que los perjuicios que giraban en torno a los países árabes creados desde Occidente por los altos poderes y mediante la cultura de masas se introduce de manera sibilina y sigilosa en las mentes de las personas sin que lleguen a percatarse de la manipulación a la que son sometidas.

En la actualidad las malvadas momias solo son un reclamo comercial ,un tema anecdótico del que los guionistas se jactan…En definitiva, es algo mucho más inocente que para lo que en un principio fue concebido.

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