martes, 27 de octubre de 2015

LO QUE NO SABÍAS DEL EMBALSAMAMIENTO


Los antiguos egipcios temían que sus cuerpos se pudriesen.
El pensamiento de que su cuerpo debía permanecer incorrupto después de la muerte les obsesionaba. Para evitar que el cuerpo humano desapareciese definitivamente de la tierra, los egipcios lo trataban con sal y betún antes de depositarlo en la cámara funeraria.El cadáver era cuidadosamente depilado y desviscerado.
Con hierros especiales que introducían por las narices extraían los sesos, y después abrían el vientre y vaciaban las vísceras. Únicamente el corazón quedaba en su lugar. La herida por la que habían extraído las vísceras era recubierta por una placa protésica de cera o metal en la que podía apreciarse el ojo de Horus, símbolo sagrado que servía de amuleto.



El interior del cuerpo era cuidadosamente lavado con vino, las grasas eran raspadas y el interior del vientre rellenado de granos de loto tostados, canela, mirto y cera.
Los pulmones, el hígado, los intestinos y el estómago eran depositados en vasos canopes los cuales eran protegidos por los 4 hijos de Horus. En algunas ocasiones el falo también eran envueltos a parte en vendas de lino.
Posteriormente maquillaban la cara del muerto y se envolvían el cadáver en vendas que previamente habían sido esterilizadas con alquitrán. Los ojos pintados permitían al muerto poder contemplar el universo del más allá.
Los parientes o amigos que eran demasiado pobres para permitirse una momificación de primera clase podían elegir modelos menos caros de cartonajes de momias ofrecidos por los embalsamadores donde discutían precio y calidad.
Esta claro que morirse nunca fue barato.

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